Para tener control de nuestro poder en la vida nacional, es muy útil diferenciar entre “personas” y “ciudadanos”.

En líneas generales, cuando nuestras leyes hablan de “personas” hablan de cualquier habitante del país. Cuando se habla de ciudadanos, la Constitución establece límites en el artículo 39 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Que dice: Los venezolanos y venezolanas que no estén sujetos o sujetas a inhabilitación política ni a interdicción civil, y en las condiciones de edad previstas en esta Constitución, ejercen la ciudadanía; en consecuencia, son titulares de derechos y deberes políticos de acuerdo con esta constitución.

Así que somos ciudadanos cuando tenemos y disfrutamos derechos y deberes políticos y sus límites son:

La inhabilitación política (art. 24 Código Penal) es una pena que se puede añadir a casos que ameriten privación de libertad, impidiendo el sufragio y el ejercicio de cargos públicos durante la condena.

La interdicción civil (art. 392 Código Civil) se aplica a quienes se juzgue intelectualmente incapaces de velar por sus propios intereses. 

Las condiciones de edad confirman el derecho a elegir o a ser elegidos, lo que describe el alcance de la democracia representativa.

Para elegir (art. 64 CRBV) hay que ser venezolanos y mayores de 18 años, aunque si se trata de elecciones parroquiales, municipales y estadales, pueden votar los extranjeros mayores de 18 años que también tengan más de 10 años de residencia en el país.

Para ser elegidos, los alcaldes (art. 160 CRBV) y gobernadores (art. 174 CRBV) deben ser mayores de 25 años; quien quiera ser presidente de la república (art. 227 CRBV) debe ser mayor de 30 años, haber nacido en Venezuela y no tener otra nacionalidad. Además, los aspirantes a alcaldes, gobernadores y presidente deben ser de estado seglar, o sea que no pueden haber sido ordenados como sacerdotes, pastores o ministros de alguna organización religiosa.No somos ciudadanos desde que nacemos, no lo somos para todos los casos si no cumplimos ciertas condiciones y podemos perder el derecho a ejercer la ciudadanía, pero en ningún caso perdemos la condición de personas, con los derechos que la Constitución garantiza.

Persona y/o ciudadano

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